Si quieres mantener ejercitado tu cuerpo, pero también tu mente, una gran manera de hacerlo es practicando yoga y meditación.

Aunque muchas veces el yoga no ha sido catalogado como actividad infantil, esta disciplina puede traerte beneficios como una mejor autoestima, mejor condición física, capacidad de concentración y hasta puede servir para mejorar tus calificaciones.

¿Para qué sirve el yoga en los niños?

“Es una forma muy divertida de desarrollar importantes habilidades dentro de un entorno muy positivo y sin competencias”, indica Idalia Rivera, maestra de yoga para niños, desde hace más de 10 años, e instructora de Sadhak Yoga.

“Con el yoga los niños encuentran un lugar para sentirse aceptados, animados, seguros, sin juicios. Todo esto les ayuda a alimentar su autoaceptación y elevar su autoestima”.

La diferencia entre las clases de adultos y los niños es que en las de los adultos el alumno que practica hace la clase para sí mismo, y en la de los niños se crea una comunidad, dice la experta.

“Es una clase donde todos cooperan, es una clase comunitaria. En la clase de yoga para niños se trabaja en círculo, todos se pueden ver y los niños se sienten protegidos”, platica Rivera, quien imparte el modelo “Yogi Mind For Kids”.

Además, la clase para niños es más lúdica y dinámica, pues te enseña a ser activo, pero a la vez ordenado y tranquilo, comenta Elsa Núñez, instructora de Mukti Yoga.

“Se hacen juegos para aprender a meditar, a respirar y los chicos pueden empezar a conocer su cuerpo a través de diversas posturas de yoga”, dice Núñez.

En lugar de llamar a estas posturas por su nombre en sánscrito, como normalmente se hace, se les dan nombres de animales y elementos de la naturaleza, para hacer más divertida la práctica, señala.

También, cuando haces yoga, dice Rivera, te ayuda a guardar la calma casi en cualquier situación. Estar y manejarte tranquilo y en calma hace que aun cuando haya factores externos que te molesten, puedas reaccionar de una manera centrada y evitar conflictos innecesarios.

“Hay una estructura entre lo espontáneo y el equilibrio, también les ayuda a que aprendan a escucharse entre ellos, que se comuniquen de manera tranquila y respetuosa”, comenta Rivera.

“Tienen que reconocer que el estado de tranquilo y en calma es el mejor estado para que realicen cualquier actividad, ya sea dentro de la escuela o afuera. Porque uno de los pilares fundamentales de la clase de yoga para niños es el respeto, para ellos mismos y para afuera”.

Además de estos beneficios para tu mente, las posturas realizadas ayudan a que te vuelvas más fuerte y flexible.

“Comenzar desde temprano además de la fuerza, mejora la postura y nos ayudan a respirar correctamente”, dice Rivera. (Reforma)


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