Por la postergación de los Octavos de Final de la Copa MX y de la Fecha 10 de la Liga, las Águilas tendrán pruebas de fuego de este sábado al 25 de octubre, con la visita a Cruz Azul, el Clásico contra Chivas en el Estadio Azteca y el duelo copero frente a La Máquina en el Coloso de Santa Úrsula.

Cuestionado sobre el riesgo de jugar encuentros de alta intensidad en un lapso tan corto, el delantero Silvio Romero prefiere pensar en lo motivante de este tipo de duelos.

“Siempre es lindo jugar Clásicos, un partido que por ahí se espera todo el semestre, nos toca la posibilidad de jugar en Liga y en Copa y hay que tratar de sacarle lo bueno a eso. Uno entra con una motivación muy alta, la gente apoya más que nunca, son partidos muy buenos”, mencionó el futbolista.

El duelo de este sábado en el Estadio Azul es aún más significativo para las Águilas porque están de fiesta ya que ayer el club celebró su 101 aniversario.

Las Águilas son sublíderes con 20 puntos, dos más que La Máquina, y con un calendario sumamente exigente debido a los duelos pospuestos tras el sismo del 19 de septiembre.

“No sé si es la prueba que necesitamos, partido a partido debemos demostrar, después pasan los Clásicos y va a venir Necaxa y Monterrey y tendremos que seguir demostrando para cerrar de la mejor manera el torneo”, comentó.


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