El gobierno federal, a través de 11 dependencias, 8 universidades y 128 empresas fantasma logró desviar recursos millonarios, según dio a conocer ayer una investigación de ‘Animal Político’ y Mexicanos contra la Corrupción e Impunidad (MCCI).

Señala que al revisar las Cuentas Públicas 2013 y 2014, por ejemplo, detectaron contratos ilegales por $7 mil 670 millones y de este dinero no se sabe dónde quedaron $3 mil 433 millones.

Los $7 mil 670 millones le fueron entregados a 186 empresas, pero 128 de ellas no debían recibir recursos públicos porque no tienen ni la infraestructura ni personalidad jurídica para dar los servicios para los que fueron contratadas, o porque no existen.

La Sedesol, con Rosario Robles como titular; el Banobras, con Alfredo del Mazo al frente, y Pemex, en la gestión de Emilio Lozoya, son las tres principales dependencias responsables de este mecanismo que el auditor superior de la federación, Juan Manuel Portal, no duda en calificar como un fraude millonario.

El gobierno no entrega los contratos directamente a las empresas, sino que los da a universidades públicas como la Autónoma del Estado de México y su Fondo de Fomento y Desarrollo de la Investigación Científica y Tecnológica, la Autónoma del Estado de Morelos, la Universidad Autónoma del Carmen (Campeche), y las tabasqueñas Popular de la Chontalpa, Universidad Juárez Autónoma, Politécnica del Golfo de México, Instituto Superior de Comalcalco y Tecnológica, que a su vez, desvían los recursos a empresas.

Las universidades cobraron 1 mil mdp de “comisión”, aunque no hayan dado algún servicio. Este primer paso ya había sido detectado por la Auditoría Superior de la Federación e incluso lo había calificado de ilegal.

 

Redacción