II MARÍA ROJAS TOBÓN

EL MUNDO DE TEHUACÁN


En 1987 a Gustavo le tocó vivir una crisis familiar muy difícil, en ese momento deseó que existieran instituciones que le ayudaran con la tristeza que invadía su ser. Siendo el motor que lo llevó a contactar organizaciones internacionales dedicadas a promover el bienestar social.

Es así como fundó en la ciudad, el Club de la Felicidad, que actualmente arropa a más de 20 integrantes y en el que se promueven diversas actividades encaminadas apoyar a la población en general.

Gustavo Ruiz Flores indicó que existe una percepción errónea de la felicidad, la mayoría de personas define este término solo en uno de sus aspectos, que es el bienestar psicológico, sin embargo, se trata de un conjunto de aspectos que conllevan a este estado.

Las personas que son felices no solo se sienten bien, sino crean cultura, encaminan a la comunidad, cuidan el medio ambiente, tienen acceso a la salud en inclusive tiene que ver con aspectos de gestión, principalmente en la atención que brindan los servidores públicos a los ciudadanos.

El lograr ese equilibrio permite tener una sociedad feliz, por eso se ha vuelto un promotor de bienestar, realizando actividades que promuevan el bien en conjunto. A través de conferencias explica de qué forma se puede llegar a este punto, pero también promueven momentos de alegría, convivencia y sana diversión.


Asesor del programa ‘Escuela Feliz’

Aunque es contador, se ha preparado académicamente en enseñanza y psicología para poder asesorar a instituciones educativas. Desde 2012 ha propuesto que se apliquen en las escuelas programas enfocados a niños menores de 10 años, en donde se les enseñan habilidades sociales y emocionales.

El objetivo de ese proyecto es que el salón de clases se convierta un lugar donde no solo los infantes se sientan bien, sino que también exista respeto a las diferencias, el manejo adecuado de conflictos y superación de retos.

Como agrupación brindan asesoría al personal directivo y docente para que puedan aplicar el programa a la comunidad escolar.

Actualmente se encuentra asesorando a una escuela en Argentina.

El estándar de acuerdo a la ONU de una Escuela Feliz, se mide en tres aspectos, que son: Personas, que abarca el respeto, entendimiento, comunicación, etcétera; Procesos, la polémica de dejar o no tarea a los niños, las cargas de trabajo deben ser moderadas; y el Ambiente, aquí la escuela debe dejar una huella ecológica, que su sistema no dañe a la naturaleza.