Las principales empresas estadounidenses y universidades, se movilizan para proteger a los receptores de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, en inglés), llamados ‘dreamers’.

El grupo FWD.us, que presionó a Trump para que mantuviera el programa, estima que al menos el 72 por ciento de las 25 corporaciones de mayor recaudación de fondos en los Estados Unidos emplean a receptores de DACA.

Algunas de esas compañías han dicho y prometido que estarán al lado de sus empleados inscritos a DACA. Brad Smith, presidente y director jurídico de Microsoft, se ofreció a pagar los gastos jurídicos de cualquiera de los 39 empleados de la compañía inscritos en el programa si el Gobierno trata de deportarlos.

La Universidad de California presentó la semana pasada una demanda contra la decisión de poner fin a DACA.


II Agencia Reforma