El amor nace, según sus propios inventores, a primera vista, pero el odio también. Y América, que hoy cumple su primer Centenario de vida es capaz de despertar ambos sentimientos en un abrir y cerrar de ojos. Lo puedes amar u odiar, pero nunca le serás indiferente, porque las Águilas son negro o blanco, frío o caliente.

El equipo de Coapa nació en 1916 gracias a la fusión realizada entre los clubes Récord y Colón, equipo que en su primera temporada únicamente tenía jugadores mexicanos y que tuvo una pésima actuación en su primera campaña.

Los cremas, mote que adoptarían años después, tardaría casi una década en consolidarse en las ligas amateur del país, pero para 1924 liderados de Rafael Garza Gutiérrez, coloquialmente apodado ‘Récord’, conquistarían el campeonato de la Liga Mayor, corona que no soltarían hasta 1928, es decir, ¡cuatro títulos al hilo!

Entrados en la década de 1930 el equipo azulcrema cayó en un bache que no le permitió brillar como sus directivos deseaban, hasta que nuevamente Garza Gutiérrez reapareció para enderezar el barco.

‘Récord’ solicitó apoyo de ex jugadores de buena posición económica que rescataron al club y la ayuda pronto resurtió efecto, aunque problemas entre los directivos llevarían a los capitalinos a una nueva crisis que llevó al equipo a manos de Isacc Besudo, un polémico empresario refresquero que llevó al timón del equipo ni más ni menos que a Fernando Marcos, entrenador con el que las Águilas retomaron el protagonismo doblegando en juegos de gran importancia al líder Chivas, que vivía su llamada época del Campeonísimo y fue entonces cuando surgió el llamado ‘Clásico de clásicos’.

América deseaba retomar la senda de títulos, pasar de ser protagonista a ganador y en 1959 el equipo pasó a manos de Emilio Azcárraga Milmo, con quien el americanismo se transformaría en un equipo exitoso.

Azcárraga, que como todos sabemos fue fundador de Televisa y amante de los negocios, tuvo la visión de convertir a su equipo en un gigante, y para ello se apoyó en Guillermo Cañedo.

Las Águilas comenzarían su vuelo exitoso que lo llevaría a ser el equipo más ganador, tras dos subcampeonatos de liga en 1962 y 1963, el título caería 1965-66 y con ello caería su primera corona de liga profesional.

El Nido

Azcárraga Milmo, para entonces un consagrado en los negocios, tenía una visión clara. El mejor equipo debía tener el mejor estadio, así se planteó la construcción del estadio Azteca que serviría como casa del Club América, pero también de la Selección Mexicana y que además albergaría los Mundiales de 1970 y 1986.

Previo al Mundial del 70, en la temporada 1969-70, América adquirió a Enrique Borja y al chileno Carlos Reinoso, que bajo la tutela de José Antonio Roca tomarían un estilo ofensivo y un año más tarde la segunda corona de liga.

El americanismo comenzaba a vivir su primera época de gloria, para 1975-76, tras una brillante temporada los cremas en final vencerían a Leones Negros y alcanzarían el tercer título de liga (séptimo contado etapa amateur.

Llegarían los ochenta, y con ello la época más gloriosa del americanismo. Emilio Diez Barroso y Reinoso como técnico, América se planteó diversos objetivos. Cambiaron el mote de Cremas por Águilas, llegaron grandes jugadores y América fue una máquina que conquistó los títulos de 1983-84, 1984-85, PRODE 1985, 1987-88, 1988-89. Cinco títulos de liga en diez años.

Las ahora llamadas Águilas cayeron en otro profundo bache que terminaría hasta el 2002 cuando bajo el mando de Manuel Lapuente conquistarían el torneo. El águila había despertado y a ese título se le sumarían los del Clausura 2005, Clausura 2013 y Apertura 2014 para consagrarse como el más ganador del país.

América, el rey de copas, el de las remontadas, polémicas arbitrales, goles, hazañas e historias. El Ame del Centenario. El más grande.

J. Antonio Marín B.

Grupo Arróniz